07 de Noviembre de 2014 | Notas

Se espera un estancamiento en la venta de juguetes y billeteras más ajustadas

Los empresarios advierten que la realidad económica impactará en las ventas de Navidad, uno de los momentos claves del año para el sector

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Las ventas podrían hasta bajar 7% respecto del año pasado, en tanto que los productos más caros tienen cada vez menos compradores.

El mundo del juguete ya prendió los motores para lo que será una de las dos fechas anuales clave para el sector.
Para los empresarios del rubro la Navidad ya comenzó con la comercialización de sus productos a los comercios minoristas, aunque la actualidad económica de la Argentina no les permite hacerse grandes expectativas respecto del nivel de ventas que podrán alcanzar.
El alza de los precios y la retracción en las ventas también juegan en contra de las perspectivas para este fin de año. De acuerdo con las diferentes fuentes consultadas por El Cronista, se estima que las ventas podrán registrar una caída del 7% respecto de la Navidad del año pasado, en tanto que los precios crecerán hasta un 20 por ciento.
"Si tomamos en cuenta el contexto en el que nos movemos hoy, nuestra expectativa es cerrar el año con ventas por cerca de $ 900 millones, similar a la registrada el año pasado", precisó Matías Furió, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ).
Para los jugueteros, la llegada de la Navidad no es menor.
Junto con el Día del Niño moviliza el 70% de las ventas anuales, por lo que todo lo que ocurra en esos períodos tiene una preponderancia central.
Carlos Restaino es el director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Empresas de Juguetes y Afines (Aadeja), y también habla de la coyuntura.
"El sector no es ajeno a la actualidad de la economía argentina", asevera, aunque muestra una visión algo más optimista y se atreve a afirmar que "no debemos perder las esperanzas; sería muy bueno si las ventas, medidas en unidades, mejoran un 15 por ciento".
La floja perspectiva, incluso, provocó que entre el último Día del Niño y la próxima Navidad el costo de los productos no haya mostrado mayores variantes, justamente para evitar que el nivel de ventas se vea afectado.
"Los aumentos que se registran tienen que ver con la necesidad de cubrir el alza de los costos", dijo Restaino.
Aquí, incluso, se da otra particularidad.
Los bolsillos más debilitados se sienten, y son muy pocos los que están dispuestos a realizar inversiones importantes al momento de pensar en cómo llenar la bolsa de Papá Noel.
Furió explicó que "la propia gente se impuso un límite de compra", y que ese techo son los 500 pesos.
"A los productos que van de ese valor e que incluso llegan a los $ 1000 les cuesta mucho registrar movimiento masivo. No es que no se venden, pero en comparación con los juguetes más baratos la diferencia es mucha", explicó Furió.
Hoy, el negocio de los juguetes en la Argentina mueve algo menos de $ 400 millones al año, una cifra que crece sobre todo por el efecto inflacionario.
Por otra parte, hoy el mercado local está conformado en partes iguales por los productos nacionales e importados, una ecuación en la que mucho tienen que ver las trabas para importar.
En medio de este escenario, los empresarios creen que se podrá registrar un comportamiento similar al del último Día del Niño, cuando se vendió más en término de pesos debido a la inflación en comparación con igual fecha de 2013, aunque un menos en término de unidades.

Fuente: Cronista.com

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